Nunca me cansaré de escribirte, de reconfortar tu corazón entre algodones con el amor que te tengo, de darte las gracias por poder sentirme orgullosa de la persona que soy, de alegrarte un día cualquiera con palabras sinceras en nombre de mi mejor yo, el que has creado tú.
Nuestra unión, esa que me impulsa a luchar por lo imposible, ya que no existen, contigo a mi lado no, la que me da fuerzas para seguir adelante y saber que si caigo, no dolerá tanto, que siempre tendré tu mano para seguir caminando y acabar triunfando.
Poder hablar de ti a la gente con orgullo en cada palabra, que proviene de mi alma.
Saber que tengo la suerte de tenerte en mi vida, de que me hayas tocado tú, mi mitad, mi esencia en la vida.
Admirarte como a nadie por poderlo todo, mi mejor ejemplo.
Tu magia interna, tu luz, la que me ilumina en todo momento, de la que se alimenta mi sonrisa, y la tuya, que bonita es la tuya, sobretodo cuando te la provoco yo, mujer de mi vida.

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