domingo, 1 de noviembre de 2015

Bienvenido, Olvido.

Hoy me he despertado con resaca de amar, jurando que jamás volveré a hacerlo, que esta era la última vez. Hoy ha sido el principio de una nueva vida sin ti, el principio del olvido que tanto ha tardado en llegar. Aún no he conseguido borrar todas las huellas que tú has dejado en mi, pero aún así, hoy ha sido diferente. He sentido como lejos quedaba ya todo lo vivido y como las ganas de no depender de nadie me abofeteaban la cara.
Y me siento bien.
Lo necesitaba, lo necesitábamos. 
No puedo querer a alguien al que no se querer, me he repetido frente al espejo. No puedo ni quiero vivir en esta agonía de no saber si va a funcionar, intentándolo de nuevo, cagándola de nuevo, jugando con la culpa para justificar mis arrebatos de media noche cuando te vuelvo a escribir. 
Ni me lo merezco, ni te lo mereces. 
Ya no me queda nada que decirte, ya quemé hasta los cartuchos usados una y otra vez, para que así, no vuelvan a atravesar tu pecho herido. Ya no espero a que algo suceda y nos volvamos a unir, como siempre pasaba, ya no fuerzo las cosas, ya no desespero intentando ser perfecta para ti, para corresponderte, como tú bien hacías sin ningún tipo de esfuerzo.
Hoy soy yo sin añadidos. Hoy soy feliz, lejos, sin ti.
Por FIN.

sábado, 24 de octubre de 2015

Y menos mal.

La verdad es ese arma de doble filo que tanto daño puede hacerte y a la vez, tanto te puede aportar.
Prefiero miles de verdades, que duelan y te hagan fuerte, que una mentira para intentar hacerte sentir mejor, mentiras que te hacen dar un paso hacia atrás y te impiden seguir avanzando.
Prefiero a esas personas que van de cara y te pueden hacer daño con una verdad, que a esas que te bailan el agua y luego te la dan por detrás.

Aparta a quién no aporta, mi frase predilecta.
Desilusiones te llevas millones al cabo de tu vida pero en el fondo que bonito es, que bonito es poder acabar tu vida con esas personas que si merecen que compartas tu tiempo con ellas. Voy madurando y me voy dando cuenta de que muchas de las que me juraron un "siempre" nunca están, si para salir de fiesta, si para pedirte favores pero no a la hora de la verdad. Muy fácil era la amistad en la etapa del instituto, donde vivíamos en un mundo paralelo en el cual la mayor preocupación era si le gustabas al chico del pupitre de en frente. Niñerías que ya no están. Ahora que me hago mujer, persigo metas y cada caída duele de verdad, sin magnificaciones por la edad del pavo. Ahora de esas personas que te animaban a conseguir al chico más guapo de la clase para ti, pocas están. Y menos mal. Porque lejos de sentirme sola, me siento bien, porque quedaron algunas, las que son afines a mi y no las que creían serlo. Etapas que enseñan, etapas que estrujo para una vida mejor. 

Gracias a las personas que demuestran que con ellas no, que no merece la pena nada más que un chupito de fiesta a su lado. Y gracias también a esas personas que aún que no las veas a diario, una charla con ellas, te cerciora de que tampoco elegiste tan mal, que ellas si valen, ellas si suman.

Personas que van, personas que vienen, personas que aparto sin anestesia, todo suma, todo enseña. 
Y menos mal. 

viernes, 23 de octubre de 2015

Discúlpame si vuelvo.

No creo en las despedidas, en los besos de un adiós, en los abrazos de un lo siento, ni en las miradas de compasión. No creo en ello si en el fondo no quiero irme, si quiero volver a besarte, refugiarme en tus brazos, jugando con miradas cómplices por las calles de Madrid. 
No necesito palabras para mentirme, para mentirte, con un no puede ser. Sólo necesito tu mano en mi pecho contando los latidos acelerados que me producen tus susurros con un quédate. 
No dejes que vuele, no te des por vencido. 
No me dejes perderte, ni perderme tampoco. 
Esquiva mis momentos de lucidez y demuéstrame entre tus sábanas la locura del amor. 
Bésame sin frenos, sin miedo, hazlo por mi.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Que compleja la vida y que bonita a la vez.



Tal vez exista la felicidad completa, 
tal vez no, 
tal vez dure un suspiro, 
tal vez si, 
tal vez no.


La vida es eso que todo el mundo conoce pero que sólo con los que logran ser libres, haciendo lo que verdaderamente les apetece en cada momento clave de su vida, entabla amistad. Y es así, porque vivir coaccionados por religiones, sociedades o personas, nos priva de libertad, en ocasiones, incluso sin darnos cuenta. Y que sería de la vida sin arriesgarse, sin caerse, aprender, levantarse y triunfar. Que sería de la vida sin personas que no aportan y tú apartas, sin personas que si aportan y tú abrazas, fuerte, hasta la eternidad. 

La vida es eso que llaman juego de azar, eso que poco puedes controlar pero que mucho puedes disfrutar. La vida es bonita, depende de los ojos desde la que la mires, ojos de deseo o de decepción, tú decides. La fórmula secreta para poderla disfrutar, está dentro de nosotros, de nuestros corazones y nuestras ganas de vivir, venga lo que venga. Es fácil quejarse todo el día, pero ¿de que sirve?, lo difícil es ponerse el mundo por montera y luchar por lo que uno quiere, cueste lo que cueste. No sé, llamarme complicada, pero me gusta lo que no me regalan, me gusta lo que en base a tu esfuerzo y a tu lucha llega, me gusta la sensación tan gratificante que te brinda un "lo conseguí", no gracias a nadie, sólo gracias a mi.


Vive por ti, no por los demás, no sueñes a ciegas, lucha por cumplir tus sueños, disfruta el ahora, no anheles el futuro, porque todo llega de la forma que quieres si construyes el presente en base a ti, en base a lo que deseas y sientes en cada momento. Se valiente, no temas a nada. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, vive y se feliz, todos los días de tu vida. Rodéate de las personas que te hagan fuerte, que sumen, no que resten. Seca tus lágrimas cuando aparezcan por tristeza o frustración y levanta la mirada, no te pierdas las cosas bonitas que puede depararte la vida por ir mirando al sentido equivocado. Cree en ti y nada será imposible, hazlo por ti, porque te lo mereces.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Una vez más...

Si por un segundo hubiera sido valiente, si hubiera sido capaz de quererte como mereces ser querido, en ese remoto caso, este cuento no habría tenido fin, habría sido lo que llaman, una historia interminable. 
Llueve y ya no estás a mi lado, ya no me arropas con tus brazos ni me besas para despedir el verano. Ya no existes en mi día a día, a veces en un descuido te busco y lo único que logro encontrar son esos recuerdos del pasado que tan culpable me hacen sentir. Si por un segundo hubiera sido valiente, si hubiera sido capaz de quererte como mereces ser querido, en ese remoto caso, este cuento no habría tenido fin, habría sido lo que llaman, una historia interminable. Pero no fui capaz y te obligué a marcharte, sin quererlo pero queriendo, así fue el adiós más vacío que dio paso al invierno.
Eres mi debilidad, en presente lo escribo sí, siempre lo serás, pero no puedo aceptar tenerte preso de mí, de mis inseguridades, de mis idas y venidas, sabiendo que tu corazón lo sufre en silencio. Cuántas veces me fui y volví, cuantas veces busqué excusas para que te cansaras de mí y aún así, nunca te marchaste de mi lado. Siempre me dijiste que el amor lo puede todo y que la vida está hecha para vivirla junto a la persona que al mirarla, sientes que tu mundo llena. Ese eras tú, eras y serás, al que quise como a nadie y al que nadie querrán como yo lo hice.
Escéptica en el amor hasta que tú apareciste, pusiste mi mundo patas arriba y como si de un juego se tratase me enseñaste que enamorarse, es la esencia de la vida. No pude tener mejor maestro, mi yo más verdadero apareció con cada paso que tú diste a mi lado.
Perdóname por no estar a la altura, perdóname por intentarlo y no conseguirlo. La gente suele decir que si dejas marchar a alguien es porque verdaderamente no sentías lo que decías pero, qué me van a decir a mí, si de tanto que te amé me vi anclada en el laberinto de este nosotros que construimos poco a poco, alargando el camino porque tampoco imaginaba una vida sin ti al llegar a la salida.
Que loco el amor y que locos nosotros que nos engañamos con cada abrazo, cada beso y cada vez que hicimos el amor, era en esos momentos, en los que parábamos el tiempo, cuando sin saberlo más daño nos hicimos, convirtiéndonos en cómplices adictos, cómplices el uno del otro.
Tu cuerpo y mi cuerpo unidos por una perfecta sintonía, tus labios y mis labios encajando a la perfección, tu voz, llenando mi alma de magia en cada despertar en tu cama. 
No hay un por qué en este adiós, sólo un por quien. Mi por quien eres tú, pero si quieres un por qué, digamos que es la felicidad que deseo que encuentres lejos de mí y espero que entonces, cuando halles a ese alguien que esté a tu altura, puedas perdonar mi marcha.